Entroido 2016


Este ano a comparsa de profesores versou sobre o cuarto centenario da morte de Shakespeare e Cervantes. Esperamos que vos gustara a nosa actuación e publicamos nesta Cova a Silva Cervantina que a profesora de lingua castelá, Olalla Aldazábal, escribiu para festexar o evento.


SILVA CERVANTINA

Para todos mis compañeros, que se prestaron amablemente a seguirme la broma.
Con mucho cariño,
                                                                       Olalla
Por ser de William Shakespeare y Cervantes
este año aniversario,
no habrá ningún corsario,
ni peces, ni calamares gigantes.
Venimos transformados
en algunas figuras,
famosas criaturas
de sus muchos libros, los más sonados.
Y estos versos rimados
hechos en la ocasión
sirvan de explicación
de todos los disfraces deformados.
Yo soy Dulcinea, la del Toboso,
también Aldonza, labriega de oficio,
moza de baja alcurnia,
más fea que Calpurnia;
mirarme es sacrificio.
De sobaco oloroso,
la de axila aromosa,
soy zafia, ruda, bruta, sudorosa.
Mas me ve don Alonso primorosa
por ser caballeroso
(y por tener muy nublado su juicio).

Desfacedor de entuertos y de agravios,
el gran adalid del menesteroso
es don Quijote, armado caballero
(o eso dijo el ventero)
que dice majaderías por sus labios.
Mas es dato curioso:
Quiso ser paladín de la justicia
y se hizo famosa su chaladura.
Los que mandan, colmados de codicia,
por eso autores de tanta injusticia,
son quienes dicen tener cordura.

Su leal escudero
es Sancho, el otro gran protagonista:
de corte realista,
carácter miedoso
y corta envergadura.

¿Qué ven mis ojos? Es hecho anodino,
fenómeno extraño,
¡esa es nuestra Patricia, no me engaño
convertida en molino!
Y afirma, con voz clara y elegante:
"Soy de baja estatura
y quise, por un día,
alzar mi corta altura.
Transformarme en molino;
de molino, a gigante.
Mas no hubo tal portento,
mas no hube algarabía
- salió mal la locura -
Voy con paso lento
caminando con tiento,
pues de no tener con las aspas tino
y que el tejado en la cabeza aguante
a todos mataría".

Ahí está Celso, profesor de economía,
que disfrazado hoy vino.
¡Mirad qué porte y gracia! ¡Qué finura!
Y cuán gran desatino
cuando viste de cura.
Siempre debiera llevar, a fe mía,
deslumbrante armadura.

¿Dónde está el ama? ¿Do la sobrina?
Por ahí vienen ambas con premura.
Cuarentona la una; la otra, pollina.
Las dos, con mano dura,
con Nicolás y el cura,
mandaron a la hoguera
toda novela de caballería
que allí en la casa había.
Dijeron luego al loco, con soltura,
que por magia desapareciera.

Ved a La Gitanilla,
en verdad, Olegaria.
Y mi entendimiento se maravilla
que tan seria y formal,
tan discreta y cabal,
se vista hoy de moza estrafalaria.

¿Qué decís de La española inglesa?
¡Vaya título absurdo! ¡Voto a bríos!
Para la inteligencia es desafío,
para el carnet de identidad, un lío.
Si por fortuna a alguien le interesa,
cuenta los amoríos,
de Bea no, que es ella muy mesurada,
los de Isabela, tras ser capturada.
Inma viste de hidalga vizcaína:
con su marido viajaba a Sevilla,
y con frailes; iban a la misma villa.
El loco vio en su esposo dama fina,
y a los frailes tomó por encantadores,
de Satán servidores.
Y Sancho ve con ojos espantados
que empuña la lanza y los acribilla,
que los deja medio descalabrados.
El glorioso chiflado
ante la hidalga mujer se arrodilla,
que escucha con gesto asombrado:
"Decidle a Dulcinea,
la más fermosa dama de Castilla,
que gané la pelea,
y en su dulce nombre los he derrotado".

Hasta aquí todos somos
personajes cervantinos notorios
de algunos de los tomos
que del español hicieron emporio,
sin letras rimbombantes
ni tantos abalorios.
El maestro de diestros dibujantes
es quien va de don Miguel de Cervantes,
el más conocido escritor de España.

Mas no en la Gran Bretaña,
donde Shakespeare es el rey de las letras.
Si en sus obras penetras,
verás que amor es sufrir gran dolor:
mata, como a Julieta.
[Un inciso, por cierto:
Ved tamaño dislate,
enorme disparate,
cuán gran desacierto,
que es don Miguel, profesor de francés,
quien viste de escritor inglés.
En fin, prosigo, pues, con estupor].
El inglés es autor
de teatro y poeta.
Del Sueño de una noche de verano:
Majestuosa Titania,
salid al escenario,
acompañada de Fran, secretario,
(será Hamlet, por el cráneo en la mano).
Bailad, haced pirueta,
por ser día de fiesta, que no insania.

Sigo con los que pierden la chaveta:
la tragedia de Romeo y Julieta,
la triste historia de Hamlet y Ofelia,
y Macbeth, el tirano.
Las brujas vaticinan:
"Serás rey de Escocia, su soberano".
Él y su mujer asesinan
a todo aquel adversario
que en esta profecía se interponga,
o que a aqueste reinado se oponga.
Contrata a un sicario
o los despacha por su propia mano
hasta volverse loco y majareta.

Prosigo con Julieta,
la doncella italiana,
que al ver muerto a Romeo,
que es Paulo, según creo,
se clavó cruel daga en su blando pecho.

De Ofelia es claro hecho:
Por Hamlet desdeñada
fue al bosque, y de flores repleta
se tira al río, se muere ahogada.

Julieta es Mini; Ofelia, Susana.
Ved aquí a las damas
quienes más bonitas que la camelia,
partieron de sus desdichadas camas,
abandonaron su fúnebre lecho,
para dar esta advertencia diáfana:
"Amor lleva a la tumba
vuelve a uno tarumba
cuando no es satisfecho".

Sus voces de ultratumba
cierran esta silva y le dan final.
Añado metro corto:
A aplaudir os exhorto
y ¡continuemos con el carnaval!.
 



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